Medios y Efectos – Caso La Luciérnaga.

En el aula nos preocupamos de estudiar el como los medios y los productos de medios deben transmitir emociones, generar un efecto y una integración con el público -eso en PUBLICIDAD es fundamental… es el objetivo en si- más allá de transmitir una simple y plana información …. 

En el periodismo se pretende dar agenda  presentando los diferentes puntos de vista sobre una noticia, ser de alguna manera más objetivos menos conductistas, si no me equivoco; el editorialismo presenta una visión específica de un personaje de capacidad y credibilidad!, Ser más racional, menos emocional para mantener un equilibrio entre las diferentes posiciones, ó tomar una posición única, definitiva y declarada cuando los periodistas consideran la única posibilidad después de estudiar y analizar los antecedentes… pero debe ser una comunicación menos sesgada -aparentemente-.

Bueno, eso casi nunca pasa:

Primero:

En Publicidad se ven anuncios casi científicos, fríos y neutros que muchas veces no atrapan a su audiencia… son listas con falta de ese calor humano, de temperatura… Un tono de comunicación inadecuado o prácticamente inexistente.

Segundo:

En Periodismo las noticias terminan sesgadas, al calor de las palabras, sentimientos y  afectos muy lejanos a los intereses particulares de una manera NO DECLARADA, son notas informativas cargadas de excesos y enfoques deliberadamente sesgados en pro o en contra, poco racionales…poco confiables…. llenos de esa característica humana de la contradicción y confusión…

Vemos unos productos informativos con muchas variables que provocan y generan afectos y Odios.

Ese paquete de información, sensación, afecto y odio bien equilibrado y definido genera una correspondencia absoluta con su público… el público heterogéneo  ven directamente reflejados en las diferentes posiciones frente a su mundo: sus odios, sus amores, sus equivocaciones, su confusión, su critica y/o su permisividad. De esta manera se convierte en un rito de encuentro con su realidad, se vuelve parte de su cultura y tradición.

Llegar a esta particular pertenencia y fidelidad es MUY DIFÍCIL y solamente lo logran después de muchas intentos prueba-error, o empezar de cero… y llegar al punto en que llegó la Luciérnaga en Colombia es supremamente difícil.

Porque se volvió un producto cultural, histórico y tradicional de varias generaciones; ya su publico conocía sus pecados, sus defectos que por reciprocidad era una de sus virtudes, su trascurrir definía un regreso a casa tan familiar que cada personaje que estaba y que había pasado por allí, dejaba grandes recuerdos y hacían parte del tesoro de nuestra memoria particular y que enmarcaba todas esas dinámicas caóticas de nuestro acontecer nacional… ya Peláez, Alexandra, De las Casa, Días Salamanca, Artunduaga, Gardis, Rincón, Pascual, Jediondo, Alerta, etc que pasaron por allí se volvieron parte de nuestra historia y de nuestro diario Vivir y de alguna manera era nuestra familia…

Ese es un mérito y es el objetivo de toda comunicación: lograr esa comunión, acuerdo y trascendencia que nos ayude de una manera limpia y muy natural a dar la bienvenida al diario vivir y la actitud y criterios correctos, humanos y confiables que solamente uno guarda para con con su familia…

En Fín, llegó lo corporativo y decidió poner en esa linea de Front-Man como remplazo de el eje institucional al nuevo periodista consentido de Caracol, No es nada contra la persona en si, si no que no cabe en los oído de los que llevan muchos años escuchando y dando energía como audiencia que inserten de manera antinatural a un director que precisamente trae la tradición completamente opuesta a lo que es la Luciérnaga (Cambiar lo familiar por el culto a lo personal …cambiar la sapiencia del que manda y sabe mandar por la que prepotencia que manda por que eso dijeron los dueños)

Tal vez sea una decisión corporativa para que llegar a una nueva audiencia… pero eso es eliminar una cantidad de espacio ganado por atraer audiencias ya ajenas,

Eso es una manera de eliminar bellos recuerdos de los corazones de los que acudían día tras día a escuchar el programa. Para preservar el recuerdo debían llamar el programa de una manera diferente.. para ser sincero, por ahora,  no Suena a la luciérnaga, ya no es tan familiar, ni confiable!

Puede que en un tiempo el programa vuelva a fluir, pero los oyentes menos  receptivos a los cambios por ser demasiado reforzados, emigrarán a otros diales y no perder esos recuerdos auditivos!

Un ejemplo de manejo de medios, un caso de estudio para la información, la dinámica, la comunicación con dimensión humana, u valor histórico para la cultura audiovisual de país. La luciérnaga representa lo mejor de la capacidad creativa y social de un medio en el país.

Esa misma hoy corre peligro! -bueno el programa no tanto- pero el valor de su nombre si.. uno prefiere recordar  a las personas y cosas en su mejor versión!

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